La calesita

Si siempre quisiste saber por qué había calesitas en nuestra ciudad, lee esta historia.

 

Hace mucho, mucho tiempo, los niños no tenían límites para extender su mirada, su imaginación y sus deseos de aventura.

Si deseaban cabalgar, elegían el más brioso corcel… si deseaban volar, subían al más bello de los cisnes… si era de día, visitaban el sol, si era de noche, a las estrellas.

Si deseaban navegar, buscaban la barca más hermosa y soñaban encontrar míticos tesoros y anillos mágicos.

Si deseaban travesura y diversión, montaban los cerdos más dóciles de las chacras.

Pero con el paso del tiempo fueron surgiendo muros y edificios, edificios y muros, encontrarse fue más difícil y el color verde fue encarcelado en las plazas.

En una de ellas, quedó atrapado un árbol viejo y sabio que fue recogiendo los sueños de los niños que a sus pies lamentaban sus aventuras perdidas.

Durante un equinoccio de primavera, el árbol decidió florecer mágicamente. Ese día, cuando los niños volvieron a la plaza a reunirse bajo el árbol, encontraron en su lugar un pequeño mundo de aventuras con caballos de madera, cisnes, barcas y chanchos, cobijados bajo un cielo de estrellas de plata y soles dorados y un hombre misterioso que envuelto en una alegre melodía, les ofrecía un anillo mágico que daba entrada al mundo de aventuras que habían perdido.

 

 

Cuento publicado en el Periódico “Rumbos” marzo 2004

 

 

 

¿Quién cuando era niño, no dio unas vueltas en la calesita del barrio?

Para todos y todas los que un día alegraron su niñez con ella, es que hice este poema.

 

 

Calesita de mi barrio.                                 

 

Calesita de mi barrio

cuántos años girando estás

tu casa es la placita

Y a la niñez alegras.

Calesita con espejos

berretín de mi niñez

con tu alegre musiquita

me acompañaste a crecer.

Calesita de mi barrio

siento que el tiempo ha pasado

pero vos te ves igual

como ese niño añorado.

Calesita arrabalera

el tango te dio su cita

y en esa hamaca del parque

se columpia tu sortija.

Hay placita de mi barrio

donde el mundo, era un juguete

que en mi inocencia de niño

se colaba a un barrilete.

Cristina Suárez

Comentarios

Yo recuerdo la calesita de mi barrio Saavedra, era una calesita que todos los domingos y las tardes de los días de semana estaba llena de chicos. Había que hacer cola para subir y para sacar el boleto. A mi me gustaba porque tenía carretas, diligencias, caballos y con mis primos Roberto y Héctor jugabamos a los vaqueros.
¿quién no dio varias vueltas en calesita cuando era chico?
Un saludo Arnoldo


Yo recuerdo la calesita de la calle Subiría, tenía muchos animales, caballos, cisnes, leones, tigres, elefantes y carrozas. Esa calesita me acompañó durante mi infancia y llegué a llevar a mi jija Felisa a dar vueltas en ella.
Un recuerdo afectuoso
Amador


Yo recuerdo siempre la calesita de la Plaza Colón de Mar del Plata. era un carrusel lleno de encanto, me acuerdo que mis abuelos y mis padres me llevaban cuando era niña y yo me sentía toda una princesa.
Cariños
felisa


Siempre me acuerdo de la calesita del PARQUE PEREYRA . cuando me llevaba mi abuelo Domingo a mi y a mis primos Alejo y Cecilia.
Un recuerdo para todos
Susy


quiero saber como se hace una calesitaa!!
por fabor contestennnnn


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