- Enviado por María Rosa Gamondés
- Robo, hurto, timo, fraude, dolo, pillaje, rapiña, saqueo, estafa a la ciudadanía,todo eso es latrocinio que es lo que se ha llevado a cabo en el Parque Leonardo Pereyra de Buenos Aires , uno más de tantos que MACRI lleva adelante con su "política de beneficiar-se la ciudad "con sus desmanes. El sigue haciendo oidos sordos a las quejas
....Y van.....
- Paso a exponeros datos que encontrareis al completo en esta página:

¿No debería el cartel hacer mención a los $9.824.959,46 millones que cuesta la obra a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires?
…y no dañarlos embistiéndolos con máquinas de construcción desgarrando su corteza y tronco, como puede observarse en estas imágenes.
Si una persona resulta lesionada por un automóvil bajo estas condiciones, a quién le hará juicio,
¿a la empresa, a los funcionarios encargados de controlarla o a la ciudad? Y, otra vez, deberemos pagar nosotros.
Asimismo, todas estas acciones preparan para el anuncio para un nuevo solado.
¿Deberemos pagar, además, una nueva acera completa?
¿Cómo podemos enseñar a un niño a cuidar de lo nuestro si este es el trato que le da el Gobierno de la C.A.B.A. a los objetos de la comunidad que están bajo su custodia?
En el proyecto actual no fueron tenidos en cuenta los grutescos que rodean el lago, tampoco su puesta en valor, ni su refuncionalización. En términos más generales, el modo de funcionamiento original del lago, el que forma parte de la memoria vecinal, es dejado de lado reemplazando los grutescos por una cascada que altera el paisaje histórico.
También hay un antes y un después en la dársena.con total insensibilidad por lo que es patrimonial, se prefirió, sin más, convertirlo en un montón de escombros. Aquí están los bloques graníticos que antes formaban el cordón de la dársena de acceso a la basílica diseñada por Thays, levantados por la pala mecánica.
Por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ministerio de Ambiente y Espacio Público,
Subsecretaría de Espacio Público, Dirección General de Espacios Verdes
Antecedentes de la empresa involucrada: Planobra
4. La preservación e incremento de los espacios verdes, las áreas forestadas y parquizadas, parques naturales y zonas de reserva ecológica, y la preservación de su diversidad biológica. 5. La protección de la fauna urbana y el respeto por su vida: controla su salubridad, evita la crueldad y controla su reproducción con métodos éticos. […] 11. El uso racional de materiales y energía en el desarrollo del hábitat. […] 14. La educación ambiental en todas las modalidades y niveles.
Más Conservación de nuestro Patrimonio y nuestro Verde,
menos obra de construcción y menos cemento, en nuestros Parques y Plazas.
Contacto: patrimonioyverde@parqueleonardopereyra.com
Subido al blog de Tere Marin www.novoyatirarlatoalla,blogpost.com
El pasado 30 de agosto el barrio de Barracas cumplió 154 años de vida, por Ley 1155 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se institucionalizó ese día como el día de Barracas.
Fui invitada al programa radial am1010 Onda Latina "SENTIMIENTO PORTEÑO", conducido por Roberto Villalobos y por María Moran, Columnista Eugenia Mazza y Producción Paola Sosa, para hablar sobre Barracas.
Ellos se contactaron conmigo ya que soy notera en una web www.barriada.com.ar y escribo sobre ese barrio, donde vivo y trabajo como docente hace más de 21 años.
Me hicieron preguntas sobre su historia, sus personajes, sus mitos y sus leyendas, todos esos guardados en la memoria de los habitantes de tan valioso barrio.
Hablé sobre como era antes vivir en Barracas, cuando el trabajo traía con un pito de sirenas a miles de inmigrantes que venían de otros lugares de Buenos Aires a trabajar en las fábricas que se agrupaban aquí. Hoy ya las fábricas están cerradas, en sus edificios hay Loft, Shopping, oficinas, centros comerciales, supermercados o están abandonadas, como Pitaluga, Medias Paris, Quaker, Aguila, Bagley, Terrabussi, Canale, etc.
Qué lindo era al entrar al barrio, una vez pasado Constitución cuando el olor a galletitas y a chocolote inundaba el aire, cuando se notaba la vida sencilla y familiera. Cuando al mediodía salía de las casas el aroma a la sopa y al pan recién horneado de las madres o abuelas esperando a los chicos y al padre para comer en familia, todos alrededor de la mesa larga coronadas con la presencia de los abuelos que solían vivir con ellos.
También el olor a las glicinas, a los jazmines y a los malvones marcaban las siestas dormidas de los patios de las casas que poblaban el barrio.
Los olores nos trasladan a nuestras vivencias a nuestros días felices o tristes y nos traen nostalgias de esos días vividos no hace mucho tiempo, a veces nos recuerdan una cita con un amor en nuestra adolescencia o a una ruptura no deseada, a un picnic de primavera, a nuestro primer baile, a la casa de nuestra niñez, al patio de la casa de los abuelos, cuántas nostalgias nos despiertan los olores.
Cada barrio encierra esos recuerdos y los olores lo unen a las nostalgias de los que viven o vivieron en ellos.
El conductor del programa me preguntó ¿cómo hago para enseñarles a mis alumnos el amor por el barrio, donde también está la escuela donde enseño?
Es difícil trasmitir un sentimiento de algo que no se conoce o no se puede asociar a un sentimiento propio, empiezo por hacerles hacer una investigación sobre la historia de Barracas. Es muy raro que al conocerla no se cautiven con ella, está tan cargada de acontecimientos que pueblan los libros de historia que ellos conocen (Las Invasiones Inglesas, el Almirante Guillermo Brown, La época de Rosas, unitarios y federales, La Reconquista, La Fundación de Buenos Aires, los saladeros, la vida del Buenos Aires colonial, el Riachuelo, la carrera de sortija, las carretas, la posta, las payadas, y las historias de amor que guarda este barrio que apasiona al que las descubre, como la de Felicitas Guerrero, La pulpera de Santa Lucía, La de la hija del Almirante Brown.
Así como un día pudo enamorarme a mí que no nací aquí, termina por hacer lo mismo con todo aquél que conoce su historia y pasea por sus calles donde todavía hay huellas de la misma.
Ese día, en el programa recité una poesía que yo hice tratando de reflejar algo de todo lo que encierra este barrio.
"Historias tejidas"
En aquellos tiempos
de pasados siglos
en la calle Larga
se escribía la historia.
Pasaban carretas
con ruedas de barro
y en su larga calle
dejaban su huella.
Poetas y artistas
volcaron pasiones
con sus plumas llenas
de amor e ilusiones.
Y los trovadores
en noche estrellada
te ponían música
y también payadas.
No te faltó nada
ni las serenatas
detrás de las rejas
ni la luz tan tenue
de la madrugada.
Cristina Suárez