Querido Parque Chas

                      La reparación de una arbitrariedad.

"El día 7 de diciembre, en un hecho histórico, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sancionó definitivamente en su segunda lectura, el proyecto por el cual se le restituye el reconocimiento oficial a nuestro BARRIO.

Ahora, solamente falta, para que se convierta en Ley, su promulgación y publicación en los plazos perentorios que establece la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, por parte del Poder Ejecutivo, requisito no dudamos se cumplimentará teniendo en cuenta de la aprobación sin oposición por parte de todos los bloques legislativos, a la decisión tomada.

Una lucha de años de los vecinos se verá cristalizada con la oficialización de reconocimiento a nuestra identidad, que existe de hecho y a la que nunca renunciamos".

Asociación Amigos del Barrio Parque Chas
Héctor Mango , Jorge Perretta, José Iapalucci, Maria Isabel Perez

 

Parque Chas

Naciste acunado
por manos de Jesuitas
baldíos, terrenos inundables
grandes alfalfares
y zonas despobladas
te vieron desde niño.
También la enfermedad
se refugió en tu barrio
y tu paz y firmeza
la albergó en el Tornú.
Al comienzo del siglo un grupo de inmigrantes
llenos de sueños y sufridos
trajeron el trabajo,
apostó a tu progreso
te llenaron de hijos
y así te hicieron grande,
pasaste a ser un "barrio".
Tu arteria Triunvirato llegó a ser la "gran vía",
se llenaba de gente
en busca del tranvía,
También la diversión
se alojó en esa calle los cines, las comparsas
las fiestas patronales
te dieron su alegría.
Te hiciste pintoresco
al pregón creativo
del tano verdulero
del turcos, del lechero
del vendedor de pavos
y a esa niñez tan sana
con olor a familia
con tus brazos de padre
protegiste un día.
Y hoy te veo crecido
la historia te ha cambiado
pero el reconocimiento
no quedó en el olvido,
el amor que sembraste
lo tienes merecido

Cristina Suárez


 

Mamá

Mamá

Hoy ha llegado tu ausencia

y me duelen los recuerdos,

el perdón, que no te dije

y ese ¡te quiero! tan corto.

Ese tiempo que pasa tan a prisa

o ese momento de estar juntas

ocupado por la vida.

Hoy la nostalgia me invade,

tu palabra dicha a tiempo,

esa sonrisa tan tuya.                                                                                                              tus manos sobre mi pelo,

tus ojos chicos y claros

mirándome desde lejos.

Yo sé que tú estás conmigo,

en los ojos de mi nieto,

en el recuerdo cercano

de mi infancia y mis abuelos.

Hoy mamá, sos el silencio

y sólo puedo nombrarte

sintiendo que estás ausente

y sólo puedo abrazarte,

buscándote en mis recuerdos

y tu sombra me acompaña

aún en mis pensamientos.

Al mirarme en el espejo,

veo mucho de vos en mi

y siento que no te has ido.

Te tengo siempre presente,                                                                                en la página de mis sueños

en los cuentos de princesas

que inventabas para mí

protegiendo mi inocencia.

Hoy ha llegado tu ausencia

pero siento que al nombrarte,

tu imagen se hace presencia,

ya los recuerdos no duelen

por que sé que ellos me guían

y me llevan a tu encuentro.

                                                              Cristina Suárez

 

Este poema lo hice para mi mamá Rosa, ya hace casi tres años que no está en presencia conmigo. Se lo escribí un día en que la angustia, el recuerdo y las ganas de verla me invadieron y sentí la inmensa  necesidad de poner en palabras todo esto que sentía y que se me escapaba del pecho, porque siento que desde algún lugar siempre está acompañándome.

 

A mi abuelo gringo

A mi abuelo                                                                                                                                        Este poema lo hice en homenaje a un hombre que alegró mi niñez, acompañó mis caprichos, me enseñó el valor del entusiasmo, del esfuerzo y de alegrarse por los logros.

Él no era maestro, pero me enseñó a leer con el diario y cuando inicié mis estudios primarios a los 5 años, ya sabía leer y escribir muy bien.

A pesar que ya hace más de 40 años que no lo tengo, siempre lo tengo presente, su ejemplo de vida, marcó la mia de emociones y sentimientos. Ese ser adorable, dulce y noble era mi abuelo Antonio, padre de mi mamá que cuando era un adolescente, dejó su hogar materno como muchos inmigrantes italianos en busca de un futuro mejor. Aquí formó su hogar con mi abuela Francisca, también italiana y luego nacieron sus cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, una de ellas mi mamá Rosa.

 

 A mi abuelo gringo

Esos ojos celestes de mirar cristalino

tenían la tristeza que viene con los años

pero a pesar de todo, yo pude ver el mar

que te alejó del pueblo donde quedó tu madre.

Al llegar a mi tierra, formaste tu familia

y de esa hija tuya, un día nací yo

para alegrar tus tiempos.

Me regalaste todas las horas de tus días                                                                       ytambién tus momentos plagados  de experiencias                                                                         y de sabiduría.

Como un libro de cuentos lleno de personajes

que habitan el pasado, me los contaste todos,

para que por las noches, cuando termina el día

yo cerrara mis ojos y durmiera tranquila.

Vos fuiste mi maestro

tenías el diploma que te extendió la vida

y junto a vos y el diario aprendí a leer las letras

y a escribir las palabras, que me permiten hoy

plasmar en estos versos

tus mimos, tus caricias,

tu ternura de abuelo que se selló en mi alma.

Y hoy cuando recorro el patio con parrales

de mi casa de niña,

te veo transitar, con tu paso tranquilo

y te quiero contar que he sido tu discípula,

todo lo que me enseñaste,

lo trasmití a mis hijos.

Ellos saben que yo

aunque ha pasado el tiempo

guardo como un tesoro

tu mirada serena

y toda la nostalgia

de esa lejana tierra                                                                                                                            donde nació aquel gringo.

 

Cristina Suárez

Vejez

 

Esta poesía está dedicada a todas las personas que han llegado a la tercera edad y que deben pelear cada día con el cansancio, el estrés, los dolores, el espejo, las arrugas, las ausencias, la soledad, pero que nunca bajan los brazos y presentan pelea cada día.

     Vejez

 

Ya te has presentado

lo noto en esa sombra de mi

que veo en los espejos,

en mis arrugas,

en mis lagrimas sin un por qué,

en la edad de mis hijos,

en sus logros alcanzados

y en todos mis recuerdos.

Tu presencia, la siento en mis temores

al pensar que tu llegada,

se cobrará muy cara la visita.

¿Cuántas cosas más vas a quitarme?

se que me asechas,                                                                                   cuando siento dolores en mis huesos,

cuando veo tu rostro

dibujado en mi cuerpo.

Pero no estoy vencida

y tendrás que pactar

haciéndote mi amiga,

ya que me acompañarás

hasta el fin de mis días.

 

Cristina Suárez

Un sueño

Hace un año en el 2006, participé de "La escuela hace TV" donde había que destacar un valor de alguna personalidad del barrio. Junto con mis alumnos de 6to. grado realizamos una encuesta y una guía a fin de organizar el trabajo de investigación, cuyo resultado fue destacar el valor de un personaje que para todos los niños del barrio, tenía un gran signifiado, "Don Pepe".  Siguiendo las consignas del programa donde debía hacerse un guión  ya que los organizadores trabajan en el análisis de los medios de comunicación, comenzamos con la tarea que luego de varias correcciones quedó asi. Este trabajo fue premiado junto a otros 20 trabajos. La selección se hizo entre todos los trabajos presentados por todas las escuelas de Capital Federal.  

 

 Un sueño

La propaganda comienza con un señor de unos 40 años y su hijo de 10 años sentados en el banco del Polideportivo Don Pepe, entre las calles Gral. Hornos, Herrera, Suárez y Aristóbulo del Valle en Barracas. En las canchas hay niños jugando a la pelota, la calesita está andando, hay padres hamacando a sus hijos. Un anciano de sobretodo negro y andar lento se acerca al banco donde están  sentados el padre con su hijo y saca de su bolsillo un caramelo y se lo da al niño.

El padre al ver esa escena comienza a recordar, a contarle al niño. (La cámara va a la plaza donde unos chicos en ronda alrededor de un señor reciben juguetes y golosinas) VOZ EN OFF: Cuando yo era chico como vos en esta plaza, un señor del barrio muy querido por los niños llamado José Schiarrota al que todos llamábamos Don Pepe cariñosamente, repartía caramelos y juguetes. Él tenía un sueño sacar a los chicos de la calle y hacer que esa etapa tan felíz “la niñez” sea vivida con alegría. Así comenzó repartiendo golosinas y juguetes por su barrio Barracas, los días de reyes, de Navidad, los días del niño y al comenzar las clases daba útiles escolares. Pero los problemas del barrio se fueron sumando, el cierre de las fábricas, el crecimiento del parque automotor que hacía más peligroso jugar en la vereda o en la calle, la desocupación, chicos que pedían una moneda para comer, familias sin trabajo, la construcción de la autopista 9 de Julio Sur que destruyó las casas con patio y dio lugar a las grandes torres de departamentos.

Don Pepe, pensó que debía hacer algo por este su barrio tan amado y golpeó puertas de comerciantes, vecinos, consejales, políticos hasta ver concretado su sueño, la construcción de un Polideportivo, (vuelve la cámara al banco de la plaza) y el papá le señala a su hijo, éste que lleva su nombre y que fue construido en la placita Vertiz

donde empezó repartiendo alegría, ilusiones, amor y así  sacar a los chicos de la calle y darle una igualdad de oportunidades a todos, porque en la calesita suben todos sin boleto y los chicos que no tienen bicicleta o triciclo aquí se lo prestan.

Hacer un paneo al Polideportivo donde se puede ver todo lo que el papá le dice a su hijo.

Voz en off: Cómo la sensibilidad, la fuerza, el compromiso, el poner el hombro a los sueños propios y de los otros y una elección de vida solidaria en ayuda del prójimo, hacen que se pueda soñar con un destino mejor para todos.

 

Cristina Suárez

                           

La calesita

Si siempre quisiste saber por qué había calesitas en nuestra ciudad, lee esta historia.

 

Hace mucho, mucho tiempo, los niños no tenían límites para extender su mirada, su imaginación y sus deseos de aventura.

Si deseaban cabalgar, elegían el más brioso corcel… si deseaban volar, subían al más bello de los cisnes… si era de día, visitaban el sol, si era de noche, a las estrellas.

Si deseaban navegar, buscaban la barca más hermosa y soñaban encontrar míticos tesoros y anillos mágicos.

Si deseaban travesura y diversión, montaban los cerdos más dóciles de las chacras.

Pero con el paso del tiempo fueron surgiendo muros y edificios, edificios y muros, encontrarse fue más difícil y el color verde fue encarcelado en las plazas.

En una de ellas, quedó atrapado un árbol viejo y sabio que fue recogiendo los sueños de los niños que a sus pies lamentaban sus aventuras perdidas.

Durante un equinoccio de primavera, el árbol decidió florecer mágicamente. Ese día, cuando los niños volvieron a la plaza a reunirse bajo el árbol, encontraron en su lugar un pequeño mundo de aventuras con caballos de madera, cisnes, barcas y chanchos, cobijados bajo un cielo de estrellas de plata y soles dorados y un hombre misterioso que envuelto en una alegre melodía, les ofrecía un anillo mágico que daba entrada al mundo de aventuras que habían perdido.

 

 

Cuento publicado en el Periódico “Rumbos” marzo 2004

 

 

 

¿Quién cuando era niño, no dio unas vueltas en la calesita del barrio?

Para todos y todas los que un día alegraron su niñez con ella, es que hice este poema.

 

 

Calesita de mi barrio.                                 

 

Calesita de mi barrio

cuántos años girando estás

tu casa es la placita

Y a la niñez alegras.

Calesita con espejos

berretín de mi niñez

con tu alegre musiquita

me acompañaste a crecer.

Calesita de mi barrio

siento que el tiempo ha pasado

pero vos te ves igual

como ese niño añorado.

Calesita arrabalera

el tango te dio su cita

y en esa hamaca del parque

se columpia tu sortija.

Hay placita de mi barrio

donde el mundo, era un juguete

que en mi inocencia de niño

se colaba a un barrilete.

Cristina Suárez

"Los nietos"

“Esos locos bajitos” (para mi nieto Franco)

 

FRANCO. Es mi primer y único nieto, llegó a mi vida hace casi 5 años, un 15 de julio, es el hijo de mi hija Carina y de mi yerno Marcelo. Fue un bebe esperado, deseado, amado, mimado y hoy es un niño maravilloso, inteligente, felíz, dulce, travieso, tan querido y consentido por nosotros sus abuelos, José mi marido y yo Cristina.

 

Los nietos son ese pedacito de cielo que la vida te da cuando pegas la vuelta del camino, cuando todo tu tiempo es para disfrutarlos, cuando todos los límites, retos y reglas que tenías tan a flor de piel con tus hijos, se te han dormido.

Son “esos locos bajitos” como dice Serrat, que te pueden, que te sorprenden cuando ya creías agotada la capacidad de asombro. Son la prolongación de tus hijos, es como volver a verlos a ellos cuando eran chicos, pero ahora desde otro lugar, de abuelos, o nonos para algunos. Con ellos revives la juventud  perdida, haces cosas que ni te la imaginas, sabes que su alegría es la tuya y también sabes que son esa luz que alegrarán el recorrido  de tu último camino. Son esas gotitas de miel que cuando te rompen lo que más querías, o lo más caro que guardabas en tu casa y que a tus hijos no se lo dejabas ni mirar, te sacan una sonrisa o un ¡no es nada! ¿Te lastimaste?

Cuando los padres los ponen en penitencia y lloran mirándote en busca de un cómplice que los defienda porque se portaron mal, tenés que irte para no defenderlo, porque sabes que el reto es justo, pero te estruja el alma.

Que lindo es descubrir cosas nuevas cada día, y cuando se enferman se apaga en vos la luz de la alegría, todo se hace gris, el miedo y la tristeza disfrazan a tus días. Pero cuando se curan, nuevamente el sol, la primavera y las gracias  muchas veces repetidas, tiñen tu alma y te hecen felíz devolviéndole la paz a cada día.

Querido Franco, gracias por hacerme sentir así, tu abu que te ama.

 

Cristina  Suárez

amigos del camino

Tere y Luis son unos amigos que la vida a veces te presenta casi sin pensarlo, un día cualquiera, pero que dejan en tu corazón, en tus sentimientos y en tu alma marcas imborrables.

A través de una página de la cual soy notera www.barriada.com/cristinasuareznoscuenta y en la cual escribo historias del barrio donde vivo y soy docente desde hace más de veinte años "BARRACAS", conocí a esta pareja entrañable, esas personas solidarias, esas que te dan sin pedirte nada a cambio, esas que sin conocerte físicamente pueden mostrarte su corazón al desnudo y a través de un año ya de conocerlos vía email, ya los quieres como si las conocieses de toda la vida.

A través de sus notas en www.novoyatirarlatoalla.blogdiario.com pude conocerlos más, acercarme más a ellos, esos rostros que uno imagina desde los sentimientos, sin caras visibles, pero con una profundidad que te movilizan.

Gracias queridos amigos por todas las oportunidades y por hacerme creer que las utopías de las que tanto hablamos en nuestros sueños por un mundo mas justo y solidario, son posibles.

Cristina Suárez

 

Tiza y computadora

El pasado 9 de abril tras la muerte de un colega Carlos Fuentealba en la provincia de Neuquén y  por el terrible dolor que sentí como docente, y de los numeroso email que recibí de colegas que tenían el mismo sentimiento, le escribí a Tere Marín una amiga que desde su página www.novoyatirarlatoalla.blogdiario.com  lo tituló "Tiza y computadora".

En esa nota hago llegar mi repudio a una muerte tan injusta y como docente que la pelea día a día desde una escuela pública plagada de injusticias sociales y de niños carenciados no sólo de sus derechos, sino de "VALORES”, de esos valores que la sociedad no les muestra y que son en definitiva los que atentan contra su crecimiento.

¿Cómo puedo enseñarles a respetar la vida, si ellos ven a cada rato que ese "valor" nadie lo respeta? ¿Cómo puedo enseñarles a ser solidarios, si con ellos nadie lo es? ¿Cómo puedo decirles que los maestros somos seres a los que deben respetar, si ellos ven que nuestros propios representantes no lo hacen? ¿Cómo puedo enseñarles el derecho al reclamo justo del salario, a exigir dignidad, si por eso se mata a los trabajadores? Pero a pesar de todo esto Señor Ministro "los docentes podemos siempre" no hace falta que UD. haga un pedido de "reflexión" creo que los que deben reflexionar son Uds. y el "NUNCA MÄS" y "LOS DERECHOS HUMANOS", que sean para todos, también para Carlos Fuentealba que no los tuvo.

Cristina Suárez

 

Cuentos de terror

Esta es una experiencia pedagógica a fin de poder ayudar a otros docentes a trabajar de una manera  dinámica y entretenida  los contenidos del área de "Lengua" y que he realizado con mis alumnos sobre los "cuentos de terror".
 
Hemos tomado de referencia el cuento de Oscar Wilde "El fantasma de Canterville" y junto con los alumnos además de leerlo,  trabajamos cada capítulo tratando de encontrar el género, la trama, los personajes, el lugar donde se desarrollan las escenas del cuento, las diferencias culturales y las distintas personalidades muy evidentes en la lectura del mismo que se ponen de manifiento ante un fantasma que habita un castillo de Inglaterra y una familia norteamericana que compra el castillo.
El autor un inglés muy particular y hasta ridículo por su atuendo personal y sus gustos desprejuiciados y un norteamericano práctico que todo lo soluciona y lo compra.
Se mostró cómo un cuento de terror es transformado en un cuento donde los personajes, los hijos mellizos del dueño, su esposa y hasta el mismo dueño de casa logran burlar a ese fantasma que durante años asustó a cuanto habitante había en el castillo, provocando el miedo y el terror en sus moradores ingleses.
Los alumnos luego de trabajar cada capítulo y las particularidades encontradas en los mismos, redactaron ellos mismos cuentos de terror.
Una vez leídos en grupo cada uno de ellos, se los fue corrigiendo entre todos, modificando la concordancia, la sintásis, la coherencia  y la ortografía.
Luego los niños volcaron sus cuentos en la computadora usando el Power Point y dàndoles animación a cada diapositiva, hecho que los motivó mucho.
ya que tuvieron que aplicar algunas herramientas en computadora e insertar imágenes en las diapositivas que ellos mismos encontraron en Internet y que estuviesen ligadas al tema del cuento escrito.
A su vez hicieron avisos publicitarios para poder vender y promocionar ese castillo embrujado, con tan mala fama y habitado por el fantasma.
Allí cada uno dio rienda suelta a su imaginación.
Bueno espero que esta experiencia les sirva a mis colagas para trabajar en el aula.
Cristina Suárez

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